martes, 11 de diciembre de 2007

CaRtA PaRa CoInCiDir CoNtIgO

Como es la primera vez que te escribo, comenzaré con el principio de todo, con el flashazo que me hizo detener un poco en la loca carrera de mi vida y es que tu mirada es distinta porque cuando te acercas mi alma se nubla, mis ojos reciben el relámpago de los tuyos provocando sonoros truenos en el corazón.Tu mirada es el ángel que me aparta del infierno de mi soledad y resucita la inspiración elevándome a lo más profundo del cielo, bienaventurado soy.
He recibido tantas miradas pero ninguna con el valor de la tuya porque después que me miras ninguna mirada importa. No me canso de buscar de nuevo tu mirada porque es una razón más para vivir y para morir feliz.Tu mirada sostiene mi alma cuando va de bajada la ventana de tu mirada refleja tu alma suave y transparente que escondes a través de seriedad hablando únicamente lo necesario y contestandoa lo que hablo solamente con una sonrisa.Hoy que escribo esto me hace tanta falta tu mirada para sentirme completo. Sin embargo, aún hay tanto que decir y por descubrir en el mar de tu mirada, por lo que es fundamental que me mires que poco a poco me conozcas y me permitas conocerte lentamente. Dame una mirada, dame una oportunidad.

1 comentario:

Sonia Cautiva dijo...

Siempre, para mí, la mirada ha sido fascinación. Y encuentro en este relato la fascinación justa, descripta como hubiera querido escribirla, si "hubiera podido" hacerlo con esa forma y ese estilo tan lindo y llegador.
Precioso tu relato, poeta.
Y poético. ¿Sí? Conmovedor¿no?
Un abrazo
soniacautiva