que me sacaron del limbo
que a mi ser llevaron
de lo mundano a lo divino.
Fueron dos navajazos
que desangraron mis males
y dieron un portazo
con mis estigmas sociales.
Son tus ojos de inocencia
que me roban la conciencia
cautivando a tu paso por doquier.
Son tus ojos de inocencia
que me llenan de impaciencia
y me muero por mirarlos otra vez.
Fueron dos llamaradas
que rostizaron mis sesos
y cual poeta en la Ilíada
pasé del infierno al cielo.
Fueron un par de cometas
que impactaron mi ser
e inspiraron al poeta
a escribirte mujer.
Son tus ojos de inocencia
que me roban la conciencia
cautivando a tu paso por doquier.
que me roban la conciencia
cautivando a tu paso por doquier.
Son tus ojos de inocencia
que me llenan de impaciencia
y me muero por mirarlos otra vez.
Y es que tu no sabes
que tienes la llave
de tocarme sin moverte.
Son tus ojos de inocencia
que me roban la conciencia
cautivando a tu paso por doquier.
que me roban la conciencia
cautivando a tu paso por doquier.
Son tus ojos de inocencia
que me llenan de impaciencia
y me muero por mirarlos otra vez.