Si tienes dudas y preguntas porqué se te quiere bien, la respuesta es sencilla sin máscaras, sin mentiras y hablando fijamente a los ojos que son ventanas del alma, en ellos puedes ver claramente la sinceridad de mis palabras como el agua a través de un cristal transparente.
Creo que ésto nació desde el instante en que descubrí que dentro de tí hay un mar de sensibilidad que ocupa gran parte de mi corazón y te agradezco que lo hayas venido a ocupar con eso porque mi corazón sólo permite la entrada de personas sensibles como tú, muchas gracias.
Anoche tuve un sueño en el que estabas cerca de los bebederos de la escuela, la hora aproximadamente después de descanso, tenías hora libre y me acerqué a conversar, me preguntaste algo y no pude hilvanar palabra alguna, esperas la respuesta pero fué imposible, no tenía voz para contestarte, la desesperación de ésta pesadilla me obliga a saltar del colchón y tras un rato de escribir trato de volver a dormir.
Pero este día me atacan idea arpías como el si valdrá la pena escribir para expresar un sentir para encontrar la llave de tu corazón si acaso estará ocupado por algún otro ladrón.
Ni moderno Otelo, ni muerto de celos; hoy me parece que soy peón de un juego de ajedrez en el que en lugar de avanzar sólo puedo retroceder.
Valdrá la pena pelear por un poco de tu amor como loco escritor si mi musa se rehúsa a ver, entender y comprender que daría media vida para sanar todas sus heridas.
No, no es un reclamo, simplemente te amo y sí vale la pena.
Escrita el martes 27 de abril del '97 a las 10:56 hrs.