jueves, 1 de febrero de 2007

SuBlImE

Cruzar por largo rato antigüas y repletas avenidas
son en realidad un suspiro cuando vengo a verte.
Esperar varias horas charlando con mi sombra para contemplar tu venida
es una cita a la que no puedo fallar aunque me espere la muerte.



Luchar contra el frío del invierno y el calor de infierno en verano
es intentar ser valiente al mirarte de repente cuando te aproximas.
Buscar en tu mirada cualquier señal a interpretar en vano
es cuestión de fe agarrar el aire cuando a alguien se le estima.

La desesperación comienza a recorrer cada parte de mi cuerpo
me pongo la mejor mirada y te regalo la mueca de mi sonrisa
deslumbrado por el brillo de tus labios rojos mis ojos pierdo
es maravilloso y breve el instante en que me miras y caminas tan deprisa.

La ira desmorona la mentira de mi persona para no llamarte
me levanto porque ya no aguanto seguir en esta situación
en sueños o despierto me sigue tu imagen a todas partes
va contra mí, es una sensación a la que no hay explicación.

Hasta que por fin un día me correspondiste con una sonrisa
no lo podía creer, tenía que intentarlo otra vez y sucedió lo esperado
todo es sublime y real como robarle al mar un poco de brisa
sin tener un nombre respetado me haces sentir un hombre afortunado.


Escrito el viernes 13 de junio del '97 a las 18:30 hrs.