No es una moneda al aire ni una apuesta al desaire lo que da a alguien a probar una oportunidad
dejar de sombra errante, aparecer de sobra brillante ante tu persona al hablarte con valentía y alegría
con un solo rizo de tu pelo desde el piso toco el suelo todo un hechizo en mi pecho de felicidad
en la fecha de tu nacimiento se aprovecha el momento para la cosecha a tiempo del jazmín para cada uno de los 365 días.
No soy supericial como los demás, yo doy entrega total aunque duela y puede ser mortal sin esperar nada a cambio
es algo que nace por la semilla de tu llegada, que crece con el agua de tu mirada y el sol de cada mañana
tal vez parezca tonto esperar que amanezca pronto para ver la dulce fresa fresca del rojo de tus labios
escuchar otra vez campanas al saber cercana la hoja de papel delgada de tu piel de manzana.

No importa cuán difícil sea el camino contra temporal hostil que golpea hasta llegar a tu destino
con tacto y con mucho cuidado como hacer contacto con lo más preciado guiaré mis pasos hacia tu lado
para no descuidar con el olvido ni maltratar con lo aburrido poniendo en alerta mis sentidos
teniendo la cautela de un lobo de tu parcela me robo gardenias que adorno para regresarlas en un regalo.
No es necesario ser tratado por atención y cortesía, antes fusilado que recibir compasión e hipocresía
solamente decir basta o un hasta aquí, aún no sé si a arrastras pero me alejaría de ti agradecido
porque aprendí a amar hasta el cansancio, a soñar en cualquier espacio y pintar despacio cada día
todo me lo llevaría en la maleta del recuerdo repleta de bellísimos momentos por haberte conocido.
No se pierde al intentar si no se tiene nada, mi esperanza se mantiene con la lucha constante por tu amor
despierto caudillo en revolución declarado muerto por el cuchillo afilado de tu voz femenina clavada como espina
en cada parte de mi cuerpo, en la sangre, en el lunar, en el esqueleto: no existe tan completo y delicioso dolor
pero resucito una vez más porque espero el rito mortal de tu deseo bendito de amor escondido tras tus cortinas.
dejar de sombra errante, aparecer de sobra brillante ante tu persona al hablarte con valentía y alegría
con un solo rizo de tu pelo desde el piso toco el suelo todo un hechizo en mi pecho de felicidad
en la fecha de tu nacimiento se aprovecha el momento para la cosecha a tiempo del jazmín para cada uno de los 365 días.
No soy supericial como los demás, yo doy entrega total aunque duela y puede ser mortal sin esperar nada a cambio
es algo que nace por la semilla de tu llegada, que crece con el agua de tu mirada y el sol de cada mañana
tal vez parezca tonto esperar que amanezca pronto para ver la dulce fresa fresca del rojo de tus labios
escuchar otra vez campanas al saber cercana la hoja de papel delgada de tu piel de manzana.
No importa cuán difícil sea el camino contra temporal hostil que golpea hasta llegar a tu destino
con tacto y con mucho cuidado como hacer contacto con lo más preciado guiaré mis pasos hacia tu lado
para no descuidar con el olvido ni maltratar con lo aburrido poniendo en alerta mis sentidos
teniendo la cautela de un lobo de tu parcela me robo gardenias que adorno para regresarlas en un regalo.
No es necesario ser tratado por atención y cortesía, antes fusilado que recibir compasión e hipocresía
solamente decir basta o un hasta aquí, aún no sé si a arrastras pero me alejaría de ti agradecido
porque aprendí a amar hasta el cansancio, a soñar en cualquier espacio y pintar despacio cada día
todo me lo llevaría en la maleta del recuerdo repleta de bellísimos momentos por haberte conocido.
No se pierde al intentar si no se tiene nada, mi esperanza se mantiene con la lucha constante por tu amor
despierto caudillo en revolución declarado muerto por el cuchillo afilado de tu voz femenina clavada como espina
en cada parte de mi cuerpo, en la sangre, en el lunar, en el esqueleto: no existe tan completo y delicioso dolor
pero resucito una vez más porque espero el rito mortal de tu deseo bendito de amor escondido tras tus cortinas.