lunes, 2 de octubre de 2006

MuTaNtE

No fué café instantáneo disuelto en agua hirviendo
todo comenzó por la semilla que tu deliciosa voz me dejó
le bastó alimentarse con gotitas que caen al oírte sonriendo
y del arcoiris de tu manera de ser al oscurecer le iluminó.

Dadas las circunstancias logró lentamente llegar a moverse
para broncearse cada milímetro de piel con tuz rayos de voz
soportando el mal tiempo de mi alma evitando caerse
porque sabe que te llamaré y podrá reponerse de su redención.

Un día como ave saliendo del cascarón de pronto brotó
siendo aún bebé se bebió la leche maternal de tus palabras.
Satisfecho, dormía y soñaba que de los cielos provenía tu voz
pues en ningún lugar de la tierra existía voz que le igualara.


Cuando era niño recorría cada uno de los rincones de mi cuerpo
jugaba haciéndome creer mariposas en el estómago al escucharte.
Ya siendo adolescente envolvió mi corazón con hojas de tus recuerdos
impidiéndole latir si no te llamo como llave de paso de mi sangre.

Al conocerte más, me mostró la belleza que llevas por dentro
me ha ido convenciendo que me facilitas la más difícil situación
sé que no envejecerá porque al pasar el tiempo se vuelve perfecto
y aún no sé como nombrarle pero los que saben le llaman amor.
Escrito del 22 al 29 de Marzo del '00